Hoy yacen derribados:

De su poder en mengua,

Les lanza nuestra lengua

Desprecios á sus ritos olvidados:

Vos no sois ningún dios; mentís sin duda.

Pues sólo un Dios existe verdadero:

El Dios que al hombre creó y al mundo entero,

Y á quien adora nuestra mente ruda.

SATÁN.—¡Insensato! ¿No temes de mis iras

El poder? Niño impío,