—Y ¿el... el predicar? eso no me diréis que no es trabajo. ¡Ved, si no, cómo sudaba esta mañana el cura grande!—objetaba el hombre, que sentía batirse en retirada.
—¿El predicar? ¿Un trabajo el predicar? ¿Dónde tenéis el juicio? ¡Ya quisiera yo estar hablando medio día, desde el púlpito, regañando y riñendo á todos, sin que ninguno se atreva á replicar, y pagándome por ello todavía! ¡Ya quisiera yo ser cura no más que una mañana cuando estén oyendo misa los que me deben! ¡Ved, ved no más al padre Dámaso cómo engorda de tanto reñir y pegar!
En efecto venía el padre Dámaso con el andar de hombre gordo, medio sonriendo, pero de una manera tan maligna, que Ibarra al verle perdió el hilo de su discurso.
El padre Dámaso fué saludado, si bien con cierta extrañeza, con muestras de alegría por todos, menos por Ibarra. Estaban ya en los postres y el champaña espumaba en las copas.
La sonrisa del padre Dámaso se hizo nerviosa cuando vió á María Clara sentada á la derecha de Crisóstomo; pero, tomando una silla al lado del alcalde, preguntó en medio de un silencio significativo:
—¿Se hablaba de algo, señores? ¡continúen ustedes!
—Se brindaba,—contestó el alcalde.—El señor de Ibarra mencionaba á cuantos le habían ayudado en su filantrópica empresa y hablaba del arquitecto, cuando V. R...
—Pues yo no entiendo de arquitectura,—interrumpió el padre Dámaso,—pero me río de los arquitectos y de los bobos que á ellos acuden. Ahí está: yo tracé el plano de esa iglesia, y está construída perfectamente: así me lo dijo un joyero inglés que se hospedó un día en el convento. ¡Para trazar un plano basta tener dos dedos de frente!
—Sin embargo,—repuso el alcalde viendo que Ibarra se callaba,—cuando ya se trata de ciertos edificios, por ejemplo, como esta escuela, necesitamos un perito!...
—¡Qué perito ni qué peritas!—exclama con burla el padre Dámaso.—¡Quien necesite de peritos es un perrito! ¡Hay que ser más bruto que los indios, que se levantan sus propias casas, para no saber hacer construir cuatro paredes y ponerles un tapanco encima, que es todo una escuela!