[20] En la escena de majia que se representa en este cuadro, se describen los principales tipos de los ajentes i servidores subalternos que entónces empleaba la autoridad para dominar la opinion independiente i perseguir a sus enemigos. Los que mas se distinguian eran premiados con empleos públicos, i no dejaron de salir de entre ellos gobernadores i oficiales de policía o de ejército.
[21] Testualmente esta era la doctrina del periódico semi oficial que la administracion de 1851 tuvo al principio con el título crónico de La Civilizacion. Esa doctrina fué la base de un sistema político que suponiendo que no habia pueblo para constituir democracia, trataba de impedir que ésta lo educase para llegar a ser lo que es hoi, i lo aherrojaba para que nunca se formara, ni se desarrollara.
[22] Alude a un obsequio espléndido que los comerciantes ingleses de Valparaiso hicieron al intendente que se habia distinguido, como jefe de la provincia, en la persecucion de liberales.
[23] Esta alegoria representa el poder del clero católico, que en aquella época preludiaba la organizacion de los elementos del partido político clerical.
[24] Este rasgo pinta la situacion moral de la sociedad chilena en la época que trata de diseñar este cuento.
[25] Esta pretension, aunque disimulada, era mui comun, sin que faltasen estadistas de profesion que la revelaban i sostenian.
[26] El obispo electo para Chiloé sostuvo esta tésis en un sermon. Este obispo, que no llegó a consagrarse, era el presbítero Tocornal.
[27] Este cuadro hace la descripcion, salvo los detalles necesarios para mantener la verdad relativa del cuento, de una de las primeras conferencias que celebraron los pelucones por organizar la conspiracion de 1829 contra el gobierno liberal; reunion que terminó como aquí se refiere. El autor oyó a Don Ventura Marin, su maestro, describir esta conferencia, que tuvo lugar en el cuarto del canónigo Meneses, rector del Instituto Nacional.
[28] En efecto vivia i viajaba todavía Mr. Livingston en ese año. El encuentro de que se habla fué efectivo, i el ingles que le llamó era el hábil i distinguido D. Federico Green, que venia en un coche con el autor de este cuento, i que habia conocido a Mr. Livingston en 1828, como dependiente de comercio en Valparaiso, pero sin recordar si era este su nombre, o si se llamaba Pagan, como lo dijo al responder.
[29] A Alude el autor a las esperanzas que despertó en los sinceros liberales la inauguracion de la administracion Perez, i al desengaño que en 1868, año en que se escribió esta postdata, habia producido la alianza clerical i conservadora en que se apoyó despues aquel gobierno.