Número 4.—Tú estás chafado, porque te ha salido una soga en tu llama. No eres voto. Si te hubiera salido una pluma, comprenderias, como nosotros, que no se necesita saber escribir para ser corresponsal o cronista de un diario: así se principia la carrera, i uno comienza a hacerse espectable, vistiéndose al efecto de negro, andando con paso sério i con cara feira por la calle. ¿Qué educacion ni ortografía se necesita para alabar a la autoridad por angas o por mangas, para dar cuenta de las muertes repentinas, de los albañales o pantanos, de los ascensos civiles i militares, i de todas las demas porquerías, calumnias, mentiras i adulaciones al poder con que se llena la prensa diaria? ¡Al fin, para ser historiador, como yo deseo, se necesita algo mas! Pero tambien se puede salir del paso con solo parlotear un poco, sobre todo si se escribe para el otro mundo, es decir, para América. Cuando yo sea escritor, enseñaré a los americanos que «la principal mision del partido conservador de esos paises, es la de restablecer, en la civilizacion i en la sociabilidad, el espíritu español para combatir el espíritu socialista de la civilizacion francesa;» no el espíritu español actual, porque la España tambien está fuera del buen camino, sino el de la España del tiempo de la colonia. ¡Yo haré ver a aquellas pobres jentes que al meterse a improvisar repúblicas con las reminiscencias del contrato social i el ejemplo del réjimen anglo-americano, se han olvidado de una sola cosa, i es que para constituir democracias se necesitan pueblos![21]
El viejo.—¡Bravo! No tiene usted mas que escribir lo que dice i ya está realizado su horóscopo. Pero no olvide de decirles a los americanos que aunque sus pueblos no eran educados para la democracia, cuando establecieron sus repúblicas, eran, sin embargo, buenos, dóciles i bien intencionados; que con esto tenian bastante para principiar, porque siempre se ha de principiar por algo; i que si en los cuarenta años que llevan de vida política, no los hubieran corrompido i estraviado, pervirtiendo su espíritu, desmoralizándolos, i acostumbrándolos a ver en las formas republicanas una farsa i en el poder un negocio de granjería, ya estarian mui adelantados en la carrera pública, mui acostumbrados a su sistema republicano, porque no hai nada que eduque mejor i con mas prontitud al pueblo que la práctica leal i real de sus derechos. Para constituir democracias, se necesitan pueblos, es verdad, pero mas que todo se necesita que los que las constituyen sean honrados i comprendan con amor la forma. Si los norte americanos, en lugar de sus Washington i Jefferson, hubieran tenido los mandones que han deshonrado a la América española, sus pueblos no habrian servido tampoco para la democracia ni para gobierno alguno.
Número 4.—¡Eso no! ¡Es usted un animal! No diré yo semejantes disparates, porque perderia mi carrera. Diré al contrario que los americanos han hecho mui bien en corromperse, en pervertir i desacreditar la forma republicana, en llegar a ser ingobernables por su falta de fé, de patriotismo i de principios fijos, porque eso es lo que conviene para el triunfo de la reaccion del espíritu antiguo de la colonia: así seré premiado, laureado, encumbrado a los mas altos puestos. I tú, número 6, si llegas a realizar tu vocacion de cronista, no salgas de este tema, que así serás grande!
Número 6.—I alcanzarémos, hijo, a poseer la gloria mas brillante de estos tiempos, ¡la gloria literaria!.....
Número 2.—¡Error craso! ¡no es la gloria literaria la mas brillante, es la del mando!
Número 3.—¡Mentira insolente! ¡Es la gloria militar! ¿Qué puede compararse a la aureola deslumbrante del guerrero?
Uno.—¡Eso es cuando es guerrero, cuando el militar tiene el talento de la destruccion i el valor de una fiera, pero no cuando es un cobarde i un bestia como tú!
Número 3.—¡Qué engaño! Ese talento i ese valor se suplen, amigo mio, con un poco de maña: si encuentro a tiro a una tropa de enemigos, indefensos, me los como, aunque sean mis hermanos; o si se presenta la ocasion de hacer una delacion, la hago aunque arda Troya. En uno i otro caso gano grados i honores, i no necesito talento para destruir, ni valor para pelear. Mas hace un tonto con un poco de trapacería a tiempo, que un cuerdo con su talento. ¡Sobre todo, hijos de mi alma, tengamos confianza i audacia, que la fortuna ha de fortalecernos a todos, pues que del pueblo salen i han salido siempre los grandes hombres!
El viejo.—Sí, pero cuando el pueblo es ignorante i sus hijos corrompidos i egoístas, en lugar de dar grandes hombres, da grandes malvados....