La ponchera voló por la cabeza del viejo a estas últimas palabras, estinguiéndose la débil llama que aun le quedaba. La oscuridad fué profunda. Las blasfemias i gritos fueron aterrantes. Las puertas del salon estallaron súbitamente, i la policía se presentó intimando silencio.....
El niño.—Por aquí, Guillermo.....
El viejo.—Sálvame, Lucero.....
Ambos se escurrieron como sombras por la oscuridad, i dejaron a la policía i a sus ajentes secretos ocupados en un prolijo registro de la fonda.
XVIII.
Huye, que solo aquel que huye escapa.
Puestos en salvo i en la calle los dos fujitivos, Lucero declaró que era indispensable que ámbos se separasen para distraer la atencion de la policía, que naturalmente debia fijarse en todas las parejas que encontrara, puesto que era una pareja lo que buscaba.
El ingles recibió con pesar esta órden i aun se atrevió a objetarla con la consideracion de que era mucho peor que aprendiesen a uno solo. Pero Lucero le convenció, ménos con argumentos, que con el ascendiente que sobre él tenia, i le persuadió a separarse.
Si tú caes, le decia, quedo yo libre para trabajar en tu salvacion. Pero si a mí me toca esa mala suerte, tú debes solo pensar en hallar la salida de la Cueva para ir al mundo a emprender la peregrinacion que ha de salvarme. Harias mal en emplear aquí tu tiempo para arrancarme de mi cautiverio: no lo conseguirias; i aunque tuvieras la felicidad de romper mis prisiones, no podrias desencantarme miéntras aquí permanecieras. Haz lo que te digo, sigue fielmente mis instrucciones, si no has de volverme a ver en estos lugares; no dejes nunca de tenerme sobre tu corazon. Si perdieras mi recuerdo, no solo serias ingrato para mi amor, sino traidor a tus convicciones i a la santa causa que has jurado. Vete i no olvides un momento ni mis consejos ni mi amor.
Dijo, i ámbos se estrecharon mudamente, confundiéndose en un espíritu sus dos almas en aquel momento de efusion íntima i completa. Despues, cada uno caminaba en opuestas direcciones al punto de reunion que se habian señalado, pero por un movimiento eléctrico i simultaneo, los dos volvian a mirarse de cuando en cuando i a suspirar, hasta que se perdieron de vista.