Vertiendo sus cristales por la orilla
De tilos aromáticos orlada.
Hallábase en redor, con maravilla
De los ojos, la tierra cultivada,
Y (obra admirable de cuidosas manos)
Hechos jardín los céspedes villanos.
Corría allí suavísimo el ambiente
Cargado con la esencia de mil flores,
Y al respirarle huían de la mente
Los pensamientos tristes, sinsabores