Aroma de las hojas, oreadas

Con manso són por el errante y fino

Aliento de las brisas perfumadas,

Y el suave arrullo del raudal vecino,

Daban al sitio en que Al-hamar yacía

Célica paz y mágica armonía.

Ansiaba el rey grandeza venidera,

Gloria, poder, celebridad futura:

Ansiaba que su corte la primera

Fuése en valor, en lustre y en cultura: