Sus párpados y miembros: anchos lagos
De sombra cada vez más extendidos
Envolvieron su inquieta fantasía,
Y un instante después... el rey dormía.
En calma universal, en paz completa
Quedó el frondoso valle, y la vecina
Corriente del arroyo y la aura inquieta
Le arrullaron con suave y campesina
Música.—Y en tal cláusula el poeta
Interrumpe su historia peregrina,