La claridad y la visión perdieron;

De los árboles mil las verdes filas,

De las aves y fuentes se le fueron

Borrando las imágenes tranquilas:

Y su imaginación quedando en calma,

De la vigilia al sueño pasó el alma.

Dos veces intentó los ojos vagos

Echar en rededor y á los sonidos

Atender, para alzarse haciendo amagos;

Pero cedieron otra vez rendidos