Y embebecido en pensamientos tales,
Y embriagado tal vez con la esperanza
De hacer un día sus proyectos reales,
Si la fortuna amiga en la balanza
Su ambición y poder ponía iguales
Guiando el porvenir siempre en bonanza,
No percibió el dulcísimo beleño
Que iba en sus miembros derramando el sueño.
Poco á poco sus párpados cedieron
Á lenta pesadez, y sus pupilas