Escucharás benigno mi poema.
Tú, que sabes del mundo retirarte,
Sin que pueda el turbión de sus insanos
Delirios en su vértigo arrastrarte:
Que de una noble sociedad de hermanos
Has sabido en tu cámara cercarte
Para escuchar mis cuentos africanos,
Quiero que des tu nombre á la portada
De mi oriental leyenda de Granada.