Lanzóse el fiero bruto con ímpetu salvaje

Ganando á saltos locos la tierra desigual,

Salvando de los brezos el áspero ramaje,

Á riesgo de la vida de su jinete real.

Él con entrambas manos le recogió el rendaje

Hasta que el rudo belfo tocó con el pretal:

Mas todo en vano: ciego, gimiendo de coraje,

Indómito al escape tendióse el animal.

Las matas, los vallados, las peñas, los arroyos.

Las zarzas y los troncos que el viento descuajó.