Dejad de mis conjuros al acento

La vil materia en que creó cautivo

Vuestro ficticio sér un pensamiento.

Apréstate, Muriel: al soplo vivo

De mi fecundo é inspirado aliento,

Voy á abrir á tu atónita mirada

El recinto de la Árabe Granada.

II

Mas la planta ¡oh Muriel! ten un momento

Antes que huelles su frondosa vega,