¿Quién no percibe en ella confundidos
Brotar de sus dos arpas los sonidos?
Dióles á ambos el Genio soberano
La misma inspiración, el mismo aliento:
Mas pasando tal vez de una á otra mano
De uno y otro el armónico instrumento,
El Árabe poeta y el Cristiano
Sacan de él á la par distinto acento,
Exhalando mezclada su armonía
La Árabe y la Cristiana poesía.