Confundidos así sus dos cantares
Entonan á una voz los dos cantores,
Y de la Cruz divina los altares
El poeta oriental orna con flores
Que tejen las hurís sus tutelares;
Pero de un solo SÉR adoradores,
«No hay más que un solo Dios»—dice el Cristiano;
«No hay más Dios sino Dios»—el Africano.
Tal es la historia peregrina y bella
Que os dan sobre estas hojas extendida.