Si en medio de las dichas celestiales

Alguna vez, por el Edén vagando,

Recordáis vuestras glorias terrenales,

La obscura tierra desde el sol mirando:

Y al escuchar mis cánticos mortales,

Mirad á vuestra gloria, que me inspira,

No al rudo canto de mi tosca lira.

Y vosotros, guerreros de Castilla,

Honor de sus más ínclitos solares,

Nobles Condes de Cabra y de Tendilla,