Y con voz ora humilde, ora altanera,

Mis placeres canté, mis ilusiones

Hechicé, la ventura pasajera

De la vida fugaz en mis canciones

Celebré; y ora crédulo, ora impío,

Templé mi lira con inciertos sones.

Abordé en mi demente desvarío

Del golfo de la vida las riberas

Todas, sin otra ley que mi albedrío.

Sus islas visité más hechiceras: