Que acotaban las locas correrías
Lícitas por las treguas generales,
No pasando la empresa de tres días,
No batiendo tambor ni alzando reales,
Presentóse en la vega una mañana
Un escuadrón de gente castellana.
Corto, pero á la lid apercibido,
Componíanle apenas cien jinetes
Que estatuas parecían de bruñido
Sonante acero. El rostro en los almetes