Avanzando al azar ciego y perdido

De olas en olas y de tumbo en tumbo,

Vi una isla á lo lejos; decidido

Torné á ella mi proa y tomé suelo

En país para mí desconocido;

La Isla de la Razón era, que el Cielo

Puso en mitad del viaje de la vida.

La rica nave, el débil barquichuelo

Que allí aporta sin rumbo, la perdida

Brújula cobra y desde allí dirige