De saltar en su isla en el instante

«De la fe es esta luz, del siglo es esta»

Me dijo la Razón: y, vacilante

En la difícil elección funesta

Entre la fe y el siglo, al alma mía

Entre las luces de ambos dejó puesta.

La antorcha de la fe no despedía

Más que un rayo de luz tranquilo y puro,

Que por la limpia atmósfera subía

Recto á perderse en el azul obscuro