Siempre: mas siempre tímida, indecisa,

Y á toda intriga al parecer ajena,

Con el cariño de su Rey pagada

De su dorada esclavitud, precisa

Por los preceptos de la fe agarena.

Hombre Muley de cabellera cana,

Pero de joven corazón y aliento

Heroico y viril, halló contento

Un alma varonil en la sultana.

Absorto de ello en el primer momento