Zoraya, y saludóle muchas veces,
Mientras en el jardín le distinguía
Desde los arabescos ajimeces.
Y he aquí que mientras ella contemplaba
El jardín, y la espalda al aposento
Para mirar á su Señor tornaba,
Bajo la celosía que se alzaba
De una de las ventanas que en el muro
Lateral de la cámara se abrían,
Sagaz, osado, atento,