En la palabra apenas pronunciada,
Murmuró la mujer allí asomada:
«¿Tú reinarás y reinarán tus hijos,
»Porque hará que los astros permanezcan
»En tu favor resplandeciendo fijos?.....
»¡Deja que el tiempo corra y ellos crezcan!»
Dijo: y, volviendo el rostro la sultana
Hacia el rico aposento,
Tornó á desaparecer en un momento
El rostro de mujer de la ventana.