Dijo Don Juan. Los nobles Africanos,

De los valientes siempre apreciadores,

Abrieron en silencio á los cristianos

Paso, ahogando en el pecho los rencores

De raza y religión. Los castellanos

Volvieron á montar sus piafadores

Corceles: y, dejando á rienda suelta

La ciudad, dieron á Castilla vuelta.

* * * * *

Cuando el sol de aquel día en Occidente