Bravo capitán sin gloria,

Blanco de mala memoria

Y de fortuna peor!

Desdichada fué su raza:

No hubo cálculo ni traza

Que al revés no le saliera,

Ni bando, opinión ó plaza

Que, suya, prevaleciera.

Siguió su padre Hernán Arias

De Enrique el Rey las banderas