Y, leyendo en su rostro su pavura,

La madre el ceño varonil fruncía.

«Hijo de Reyes, como Rey procura

Obrar, le dijo al fin. ¿Fortuna impía

Te acosa? Acosa, pues, á tu fortuna:

Mala es mejor tenerla que ninguna.»

Tal diciendo, la intrépida Sultana

Llamó en voz baja á sus esclavas. Quiso

Abú-l'Kazín dejárselas, por vana

Demostración de libertad y viso