»Del Príncipe la vida: mas, burlada

»La muerte, volverá..... Rey de Granada.

»Aunque en firmar sé acaso que aventuro

»Mi cabeza, la suya es lo primero:

»Sírvate pues mi nombre de seguro

»Y alumbre tu razón Aláh infinito.»

Al pie de este renglón, claro y entero,

De Aly-Macer el nombre estaba escrito.

Leía Abú Abdilá, y á la lectura

De la carta fatal palidecía: