»Cuando oigas luego que en silbar porfía

»El ruiseñor al pie de tu ventana,

»Descuelga á tu hijo Abú Abdilá por ella.

»Y un buen caballo le valdrá y su estrella.

»No temas ni vaciles: los verjeles

»De este valle, á tu vista tan tranquilo,

»Á un escuadrón de Abencerrajes fieles

»Dan á estas horas misterioso asilo.

»Mi escritura conoces, no receles,

»Sultana, una traición: pende de un hilo