Policías, aduanas, ni fronteras?

¡Mísero amigo mío! ese medroso

Són que á los pies de tu callado lecho

Percibes con pavor, que tu reposo

Turba agitando tu apenado pecho,

No es del chisporroteo bullicioso

Que alza tu lamparilla, en el estrecho

Círculo ahogada del cubierto vaso:

Es el rumor de mi imprevisto paso.

Soy yo, que los espacios transponiendo