De mi secreta magia con el arte,
En alcázar fantástico pretendo
Tu cairelado lecho transformarte.
Soy yo, Muriel, que, ante tu faz abriendo
Su dorado cancel, voy á guiarte
Á través de una espléndida morada
Por misteriosos seres habitada.
Sí, yo soy quien asalto tu aposento.
Despierta, pues; la inspiración ahora
En mis entrañas inflamarse siento