De la envidia, del tiempo y de la muerte!

Ciñe mi sien y mi laüd de flores:

Mágico encanto en mis palabras vierte

Y, en brazos de los vientos voladores,

Del turbio Sena al pobre Manzanares

Lleva mi corazón en mis cantares.

Vuela y á España di que todavía

Sin ira y sin pavor mi voz resuena

Sobre el festín de la centuria impía,

Que á sus míseros hijos envenena