Se guarda en el Edén por altos fines:

Y los justos en él habitadores,

Los ángeles que velan sus confines,

Las hurís que alimentan sus amores

Y los genios que pueblan sus jardines,

Gozan en descifrar sus caracteres

En la paz de sus místicos placeres.

Tal es la historia peregrina y bella

Que os doy en estas hojas extendida,

Para que el pasto y el deleite de ella