Os alivien las penas de la vida:

Pues la luz que en sus páginas destella

Despierta el alma á la virtud dormida,

Y eleva el corazón y el pensamiento

Á la pura región del firmamento.

Y aunque en idioma terrenal y humano

Para la humana comprensión la escribo,

De espíritu más alto y soberano

Su luminosa inspiración recibo.

Guía mi corazón, guía mi mano