Sembrado el borde de arrayán y rosas,

Donde las bellas moras granadinas

El seco ardor de la mitad del año

Ahuyentaban de sí con fresco baño.

Y en las serenas noches del estío,

Á la luz misteriosa de la luna,

Al són del agua del plateado río,

Y al compás de una cántiga moruna

(Dulce recuerdo del país natío

Que no se olvida en la mejor fortuna),