De la mirra trasciende por la estancia.

Un misterioso encanto indefinible

Por el Palacio y la ciudad se extiende,

Cuyo mágico efecto incomprensible

De su cámara regia se desprende,

Y en sueño delicioso y apacible

Sume la población, que no comprende

La celestial incógnita influencia

Que envuelve en tal deleite su existencia.

Cuanto aliento vital goza en Medina,