Va de la antorcha de la fe divina
Á encerrar de su pecho en lo profundo
Chispa capaz de iluminar el mundo.
Abrió Azäel sobre el augusto lecho
Sus dos nevadas alas, abarcando
De muro á muro el camarín estrecho
Y á Isabel bajo de ellas cobijando:
Y de su antorcha, que acercó á su pecho,
Una chispa con su índice arrancando
Que, al brotar, un relámpago produjo,