Y sois dueño de Alhama, Don Rodrigo.»
—«Ortega, en una empresa tan osada
Es preciso que Dios guíe tu huella.»
—«La voluntad de Dios está marcada
Y nos la brinda á nuestra buena estrella.
Yo no me he contentado en mi emboscada
Con rondar por la noche en torno de ella;
Señor, yo he estado dentro de la villa:
Dios por mi mano se la da á Castilla.»
—«Yo veo la de Dios tras de tu mano.