Basta: aguarda mis órdenes afuera.»

Salió Ortega: el ilustre Castellano

Del lecho se arrojó, y, con fe sincera

Puesto de hinojos, con fervor cristiano

Dijo: «Mi fe, Dios mío, en Vos espera:

Si en Alhama, Señor, me dais entrada,

Yo llevaré la Cruz hasta Granada.»


LIBRO QUINTO