INTRODUCCIÓN
¡Escrito estaba así! Dios en su mano
Tiene los corazones de los Reyes,
Y sus profundos cálculos políticos
La voluntad de Dios acota siempre.
Esa nación, que poderosa nace
De las ruinas de aquella que perece,
Al mandato de Dios brota y se encumbra
Y en alas sólo de su aliento viene.
Los pueblos y las razas se renuevan,