Con temeraria fe les provocaba.

El doble són de su doblado golpe

Los ecos de la torre abandonada

Cóncavos repitieron, hasta ahogarles

En la desierta cavidad lejana,

Y un momento después otra voz ronca

Tras de la puerta preguntó:—«¿Quién llama?»

—«Un hombre solo», respondió el de fuera.

EL DE DENTRO

¿Qué quiere?