II
Como visión que se aparece muda
Á la voz del conjuro que la evoca,
Como la mancha que proyecta móvil
La nube que ante el sol cruza la atmósfera,
Así apartando la crujiente seda
Que el subterráneo camarín decora,
En su oriental recinto penetraron
En sombrío silencio dos personas;
Hombres las dos: el uno, revestido