De luengas, anchas y talares ropas,
Bajo el morisco capuchón plegado
La edad oculta y el semblante emboza;
Debajo el otro de caftán turquesco
Rica armadura y cimitarra corva
Deja admirar: mas el cerrado almete
Su faz resguarda de atención curiosa.
Ser el primero en su ademán revela
De esta mansión el dueño: indagadora