Y de alegría imbécil ó satánica

Mi inmenso mal el corazón me colma.

¡Déjame!

EL SABIO

No, Muley: esa alegría

Insensata la bebes en la atmósfera;

Desde que en este camarín entraste,

En ti de un filtro la influencia obra:

Y esa febril exaltación que sientes

Ya á llevarte, en las alas vagarosas