Den por abierto el campo de la guerra

Y metan por tus tierras sus pendones,

Talando sin piedad y destruyendo

Mieses, viñedos, torres y ciudades.

Vuelve ahora la vista hacia este lado:

¿Ves ese cerro sobre el cual blanquean

Las almenadas torres y los muros

De una morisca villa? Son las torres

Y las murallas de Guadix. ¿Ves ese

Pendón que en ellas vagarosa agita