El aura de la noche? No es ya el tuyo:
Es el de Abú-Abdil. ¿Ves esos hombres
Que, envueltos en sus blancos alquiceles
Y jaiques africanos, uno á uno
Entran en la segura fortaleza
Do se hospeda tu alcaide? Todos esos
Son los parciales de Abdilá, que acuden
Á ofrecerle su brazo y sus tesoros
Contra su mismo padre: y son los mismos
Que tus inicuas leyes desterraron