De Granada; los hijos y los nietos

De aquella ilustre raza degollada

Por el infame padre del que ahora

Es tu primer Wazir, tu consejero,

Del tirano tal vez que por ti reina:

De Abú'l-Kasín Ben-Egas, hijo digno

Del renegado vil á quien llamaron

Moros y Castellanos con desprecio

El Tornadizo: y todos alimentan

Sed de venganza contra él, y el odio