Hierve en su corazón contra la impura
Cristiana á quien adoras, y detestan
Toda la estirpe vil de renegados
Que te cerca, Muley, y al pueblo impulsan
Hacia la rebelión, que ya fermenta
Hasta en tu misma corte, y cuyo fuego
Puede atajar tal vez Dios solamente,
¡Alahú-akbar! así está escrito. Vuelve
La vista hacia ese valle: es el de Dona.
¿Ves esa multitud de gente armada