Á la implacable sombra de un hermano
Muerto á sus pies por el Zegrí de Vélez.
Mira cómo ayudado de Estremera
Su escudero, y de Pedro de Valdivia,
Alcaide de Archidona, desatranca
Los pesados barrotes de la puerta
Y sube las cadenas del rastrillo.
Ya logró levantarle: ya una hoja
Franqueó del postigo: apresurados
Mira cómo por él se lanzan todos