Los Cristianos se lanzan de repente

Sobre su ciega multitud, y en ellos

Corno en ganados en redil se ceban.

Huyen: la puerta los de dentro quieren

Cerrar: mas se aproximan unos y otros

En confuso tropel: todo es en vano:

Todos al par se precipitan dentro.

Oye cómo á la avara soldadesca

Autorizan los jefes al saqueo,

Para animar sus bárbaros instintos.