Con agresivo impulso, y, encendida

La furia popular, por un instante

El paso barreó del Rey triunfante.

Arrebatando las mujeres moras

Sus hijos á los míseros cautivos,

«Dádnosles, los dijeron: sus señoras

Os les tendrán esclavos, pero vivos.»

Comenzaron cien manos vengadoras

De las bridas á asirse y los estribos,

Y á brillar comenzaron los puñales